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Radioterapia | Simulación | Trastornos secundarios | Precauciones | Real Decreto |

» Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento que se viene utilizando desde hace un siglo, y ha evolucionado con los avances científicos de la Física, de la Oncología y de la Computación, mejorando tanto los equipos como la precisión, calidad e indicación de los tratamientos.

La Radioterapia es un tipo de tratamiento oncológico, que utiliza las radiaciones para eliminar las células tumorales en la parte del organismo donde se apliquen. Las radiaciones usadas en radioterapia son radiaciones parecidas a las utilizadas en forma de radiografías o exámenes de medicina nuclear y difieren solamente en que su energía es mucho mayor.

Según la distancia en que esté la fuente de irradiación, se pueden distinguir dos tipos de tratamientos:

· Braquiterapia, en la cual la fuente de irradiación está cerca o en el área a tratar. Se usa principalmente en tumores ginecológicos, para lo cual la paciente es hospitalizada y se instalan los dispositivos radiactivos en el interior de su cuerpo y se dejan por un determinado número de horas.

· Teleterapia o radioterapia externa, en que la fuente de irradiación está a cierta distancia del paciente en equipos de grandes dimensiones, como son la unidad de Cobalto y el acelerador lineal. La radiación puede ser de rayos Gamma, rayos X o Electrones. En este tipo de tratamiento, que es el más común, los pacientes acuden diariamente en forma ambulatoria por un período total variable, dependiendo del problema que estemos tratando.

La radioterapia actúa sobre el tumor, destruyendo las células malignas y así impide que crezca y se reproduzca. Esta acción también puede ejercerse sobre los tejidos normales, sin embargo, los tejidos tumorales son más sensibles a la radiación y no pueden reparar el daño producido en forma tan eficiente como lo hace el tejido normal.

La radioterapia puede ser administrada como tratamiento exclusivo o bien antes o después de una intervención quirúrgica, asociándose también, en algunos casos, a la quimioterapia.

En el tratamiento por radioterapia participa un equipo de profesionales con experiencia integrado por:

Oncólogos Radioterapeutas
: Son los médicos responsables de la prescripción y planificación del tratamiento, su diseño, como también la supervisión y vigilancia del paciente.

Técnicos: Son los responsables de la aplicación del tratamiento, asegurando la correcta administración de la dosis prescrita. También supervisan el adecuado funcionamiento de los equipos de tratamiento y efectúan junto al Oncólogo Radioterapeuta la simulación del tratamiento previa al mismo.

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Físico: Es el responsable de los métodos de cálculo, control de calidad y funcionamiento dosimétrico de los equipos. Supervisa todos los tratamientos complejos.

Ingenieros: Revisan periódicamente los equipos, realizando mantenimiento preventivo y reparación cuando ésta es necesaria. Regulan el correcto funcionamiento mecánico y electrónico de los equipos.

Enfermeras, Auxiliares de Enfermería, Auxiliares Administrativos y Secretarias: Se encargan del cuidado del paciente en el equipo de tratamiento, de su atención en la consulta, de las citaciones, y de la realización de informes respectivamente.

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» Simulación

Antes de iniciar las sesiones de tratamiento se efectúan una serie de procedimientos y cálculos, para su plan de tratamiento, de acuerdo con sus características personales y las de su enfermedad.

La simulación consiste en la localización exacta del área a tratar y de los campos de irradiación. Se efectúa por medio del simulador que es un aparato de rayos X especializado, siendo un Médico y un Técnico, especializados en Radioterapia los encargados de la ejecución de este procedimiento.

En la simulación se diseña el tratamiento y se realizan varias radiografías para localización de la zona a tratar y los cálculos pertinentes a la entrega de la dosis adecuada de radiación. Se simula cada detalle del tratamiento, sin irradiación, incluyendo la posición que tendrá que adoptar durante el tratamiento.

Durante la simulación no se hace tratamiento con radiaciones.

Cada tratamiento se diseña individualmente, de manera que el plan de tratamiento es completamente personalizado. Es posible que para verificar la simulación tenga que efectuarse una Tomografía Computarizada TC (scanner) o una cintigrafía, debiendo el paciente acudir al departamento de IRAM que corresponda. La simulación tiene una duración variable, entre 30 y 60 minutos, dependiendo del tipo de tratamiento. Una vez concluída la simulación, se delinearán en la piel del área a tratar, con rotulador o tintura, unas líneas y puntos que son las referencias para precisar los campos de irradiación que se van a tratar. Se indicará al paciente que debe mantenerlos hasta iniciar el tratamiento y mientras éste dure. También se harán unos pequeños puntos de tatuajes que son permanentes y son muy importantes para la precisión del tratamiento. Es posible que se cite más de una vez a la simulación, antes o durante el tratamiento para la verificación o modificación del plan calculado.

Al término de la simulación se le orientará sobre el inicio de las sesiones y su hora de tratamiento que será siempre la misma. Se le entregará un carné en el que se anotará la unidad de tratamiento que le hayan asignado, y pasará a la sala de espera de donde será llamado cuando le toque su turno.

Las sesiones son habitualmente diarias de Lunes a Viernes, descansando sábados, domingos y festivos.

Las sesiones de tratamiento no deben producir ansiedad ya que son indoloras y de corta duración.

El paciente se llevará a la sala de tratamiento donde se, descubrirá la zona a tratar y adoptará la misma posición que tuvo en la simulación y que debe ser igual todos los días. Es imprescindible que mantenga esta posición durante toda la sesión, intentando relajarse y respirar en forma suave y rítmica. Aún cuando es normal que el paciente esté ansioso al inicio del tratamiento, hay que tratar de relajarlo y recordarle que todos los controles técnicos y médicos han sido realizados previamente para su seguridad. Una vez posicionado en la mesa de tratamiento, el Técnico saldrá de la sala de tratamiento para accionar los mandos de la unidad e iniciar la irradiación. Durante este período, de 1 o 2 minutos, estará constantemente vigilado por medio de un circuito cerrado de televisión y un sistema de micrófonos que mantendrá la comunicación con el Técnico. Este procedimiento se repite para cada zona que se va a irradiar.

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La sesión no produce ningún efecto indeseable, por lo que al término de ella, el paciente puede marcharse sin molestias. El tratamiento no lo deja radiactivo, ni contagioso, por lo que puede llevar una vida normal, sin ningún peligro para su familia, incluyendo a los niños y embarazadas. El primer día de tratamiento es más laborioso, ya que debe reproducirse el plan previsto en la simulación, estando presente para ello el Médico Radioterapeuta y el Técnico de Radioterapia. Al llegar el primer día a tratamiento, el paciente debe mostrar su carné en recepción, donde le dirán la ubicación del equipo asignado a su tratamiento. Al llegar, avisará de su llegada al Técnico.

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» Trastornos Secundarios

La Radioterapia es un potente tratamiento para los tumores y puede causar algunos trastornos secundarios que dependen de cada paciente, de la zona que se trate y de la duración del tratamiento. Si bien no todos los pacientes presentan molestias secundarias al tratamiento, nos parece importante saber cuáles pueden aparecer.

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Algunos pacientes pueden presentar efectos generales como decaimiento, inapetencia y una cierta apatía, también pueden haber efectos o trastornos locales según el área tratada, como es enrojecimiento de la piel, sequedad de boca, náuseas, dificultad al tragar, diarrea, etc.

La Radioterapia NO produce caída de cabello. salvo al irradiar la cabeza.

En caso de presentar alguno de estos trastornos, generalmente transitorios, se debe poner en conocimiento del médico radioterapeuta que indicará las medidas adecuadas para su alivio.

El tratamiento de Radioterapia no debe impedir una vida normal.

Para el buen resultado de su tratamiento, este no debe ser interrumpido a menos que así esté planeado de antemano


» Precauciones

a.- La piel debe cuidarse ya que a través de ella penetran las radiaciones, por lo tanto:
- Evitar la exposición al sol de la zona en tratamiento.
- No aplicarse colonias, desodorantes, lociones, cremas, ni jabones irritantes sobre la zona en tratamiento.
- Tratar de usar ropa de algodón en contacto directo con la piel que está siendo irradiada.
- Evitar la presión excesiva de la ropa sobre la zona en tratamiento.
- Acudir al tratamiento con ropa fácil de quitar.
- Si debe afeitarse la zona a irradiar usar una máquina eléctrica y no usar colonias o perfumes en contacto directo con la piel irradiada.
- No aplicar calor directo a la zona en tratamiento; recuérdese que incluso el agua caliente puede dañar la piel.

b.- Eliminar hábitos tóxicos como el alcohol o el tabaco.

c.- Procurar descansar el tiempo necesario.

d.- Tener especial cuidado al comentar la enfermedad con otros enfermos o personas, ya que pueden darle una información equivocada. Debido a que cada paciente es diferente, cada uno tiene su propia vivencia del tratamiento y de la enfermedad.

e.- Es fundamental que se mantenga una buena alimentación durante el tratamiento e ingerir bastante líquido para mantener así una adecuada hidratación.
Si no se tiene apetito, disminuir la cantidad que se come cada vez y compensarlo comiendo varias veces al día. Si el paciente tiene problemas para tragar los alimentos, comerles triturados, lo importante es que se mantenga un aporte de calorías y proteínas suficientes, ya que los requerimientos serán mayores que lo habitual.
En general evitar las comidas muy calientes, muy frías o muy condimentadas.
Si se está irradiando la cara, mantener un cuidadoso aseo dental. Enjuaguarse la boca con agua con sal y bicarbonato, antes y después de cada comida (una cucharadita de sal y una cucharadita de bicarbonato en un litro de agua). Si se está irradiando el abdomen o pelvis puede presentar náuseas o diarrea, su médico le indicará un régimen de comidas a seguir y le recetará medicamentos para prevenir estos efectos. En general, se trata de evitar ingerir alimentos meteorizantes (gases) tales como: repollo, pepinos, cebollas, coliflor, frituras, etc.

f.- Es probable que en determinados tipos de tratamientos se deban pedir algunos exámenes, como por ejemplo: hemogramas, para así asegurarnos que el organismo esté tolerándolo bien.

g.- Asegurarse que el médico conoce qué medicamentos se está tomando antes de iniciar el tratamiento, y si el psciente va a tomar alguno aunque sea una aspirina, avisarle antes de hacerlo.

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» Real Decreto

Por medio del Real Decreto 1566/1998, se establecieron los Criterios de Calidad en Radioterapia (Descargar en pdf).

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